BYD analiza inversiones en Argentina vinculadas con la producción de baterías de litio y sistemas de almacenamiento energético. Todavía no hay una planta confirmada, monto de inversión ni ubicación, pero la posibilidad abre una discusión más grande: cuánto valor puede agregarse localmente antes de exportar el litio.RAÚL ROSSI
9 de octubre de 2026
BYD podría ampliar su presencia en Argentina mucho más allá de la venta de autos.
El canciller Pablo Quirno confirmó después de reunirse en Singapur con Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de la compañía, que el grupo analiza oportunidades de inversión vinculadas con la cadena de valor del litio, particularmente en baterías y sistemas de almacenamiento energético. Por ahora se trata de una posibilidad en estudio: no fueron anunciados montos, ubicación, plazos ni una decisión definitiva.
La relación no es casual. Antes de convertirse en uno de los mayores fabricantes de vehículos electrificados del mundo, BYD nació en 1995 como fabricante de baterías y hoy produce internamente buena parte de esa tecnología. Entre sus desarrollos se encuentra la Blade Battery, basada en química de litio-ferrofosfato —LFP—, utilizada en sus vehículos eléctricos.
DEL LITIO A LA BATERÍA HAY MUCHOS PASOS
Argentina viene aumentando rápidamente su producción de litio. En 2025 las exportaciones del mineral alcanzaron un récord de USD 905 millones y ya había siete proyectos mineros en producción. Esta misma semana entró en funcionamiento una nueva etapa del proyecto Sal de Oro, en Salta y Catamarca, con capacidad para producir unas 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio destinadas a exportación.
Pero extraer y procesar litio no es lo mismo que fabricar una batería. Entre una cosa y otra aparecen la producción de materiales activos, las celdas, su agrupamiento en módulos y paquetes, electrónica de control, gestión térmica y finalmente la integración del sistema completo. Argentina ya cuenta con desarrollos de pequeña escala como UniLiB, en La Plata, concebida para desarrollar y producir celdas y baterías, pero está muy lejos de la escala industrial de una empresa como BYD.
Por eso todavía hay una pregunta fundamental sin respuesta: qué parte de esa cadena estaría evaluando producir BYD en Argentina.
El anuncio oficial habla tanto de baterías como de sistemas estacionarios de almacenamiento, por lo que tampoco puede afirmarse todavía que una eventual inversión vaya a estar destinada específicamente a baterías para autos. La diferencia es enorme.
Exportar carbonato de litio es una cosa. Convertir parte de ese recurso en tecnología antes de que salga del país es otra.
DATO PARA EL TALLERISTA
Todavía es demasiado temprano para hablar de baterías BYD fabricadas en Argentina o de un efecto directo sobre la posventa automotriz. Pero una industria local de baterías implica desarrollar alrededor conocimiento en celdas, electrónica, sistemas de gestión, control térmico, seguridad y diagnóstico.
Son tecnologías que después aparecen tanto en almacenamiento de energía como en vehículos electrificados. El litio puede salir del país como materia prima. La diferencia está en cuánto conocimiento queda antes de que salga.
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