En muchos vehículos con ADAS, reemplazar el parabrisas puede sumar un paso que antes no existía. La cámara frontal debe quedar trabajando desde la posición prevista por el fabricante y, según el modelo, eso puede requerir una calibración.RAÚL ROSSI
10 de septiembre de 2026
Cambiar un parabrisas siempre fue un trabajo bastante fácil de entender. Sale el vidrio dañado, entra el nuevo, se monta todo nuevamente y el auto vuelve a la calle.
Pero en un vehículo equipado con determinados sistemas de asistencia a la conducción, el trabajo puede no terminar ahí.
Detrás del parabrisas, generalmente en la zona del espejo retrovisor, muchos modelos llevan una cámara que observa lo que sucede delante del auto. Esa información puede ser utilizada por sistemas de mantenimiento de carril, frenado automático de emergencia, control de velocidad crucero adaptativo o reconocimiento de señales, entre otros.
Y si el fabricante establece que esa cámara debe recalibrarse después de intervenir sobre el parabrisas, que siga encendida no significa necesariamente que el trabajo esté terminado.
EL VIDRIO TAMBIÉN FORMA PARTE DEL SISTEMA
La cámara no trabaja aislada. Su funcionamiento depende de una posición conocida respecto del vehículo y de una visión correcta a través del parabrisas.
Honda, por ejemplo, indica en su documentación técnica que después de reemplazar el parabrisas debe realizarse nuevamente el apuntado o calibración de la cámara en los modelos alcanzados. También contempla el procedimiento cuando la propia cámara fue desmontada y reinstalada.
Ford documenta algo similar. En un procedimiento oficial de reparación de parabrisas indica que, una vez instalado el vidrio y curado el adhesivo, debe realizarse la alineación de la cámara del módulo de procesamiento de imágenes mediante el equipo de diagnóstico.
Y el vidrio elegido también puede importar.
Un boletín técnico de Audi pide verificar, ante problemas de calibración de la cámara frontal, que el parabrisas instalado corresponda a las especificaciones previstas y señala que trabajos anteriores sobre la cámara o el parabrisas forman parte de lo que debe revisarse durante el diagnóstico. GM también identifica entre las posibles causas de problemas de cámara un vidrio incorrecto, una instalación inadecuada o una posición incorrecta de su soporte.
Es decir, ya no siempre estamos cambiando solamente un vidrio. En determinados autos estamos interviniendo también sobre el entorno físico desde el que trabaja un sistema electrónico.
NO TODOS SE CALIBRAN IGUAL
Acá aparece otra diferencia importante.
No existe un único procedimiento que sirva para todos los vehículos.
En una calibración estática, el auto permanece detenido y se utilizan paneles u objetivos colocados en posiciones y distancias determinadas. El equipo de diagnóstico inicia el procedimiento y la cámara toma esas referencias para establecer nuevamente su posición.
En una calibración dinámica, el ajuste se realiza circulando con el vehículo mientras el sistema sigue las condiciones indicadas por el fabricante.
Y existen sistemas que combinan ambos procedimientos.
Bosch describe justamente estas tres posibilidades y remarca que la forma de calibrar depende del sensor y del sistema sobre el que se esté trabajando.
Por eso el scanner solo tampoco responde la pregunta.
Primero hay que identificar qué equipa ese vehículo y qué procedimiento establece el fabricante para esa intervención concreta. Modelo, año, sistema y reparación realizada pueden cambiar lo que hay que hacer.
EL TABLERO NO SIEMPRE TE VA A DAR LA RESPUESTA
Este es probablemente el punto más fácil de pasar por alto.
Una cámara puede haber sido desmontada y nuevamente colocada sin que necesariamente aparezca un código de falla que advierta que necesita un procedimiento de calibración.
Por eso la decisión no debería tomarse solamente mirando si quedó encendido un testigo.
La propia documentación de Honda contempla el apuntado tanto por determinados códigos de diagnóstico como por hechos concretos de reparación, entre ellos reemplazar el parabrisas o desmontar y reinstalar la cámara. GM también establece la calibración de cámaras frontales después de operaciones como reemplazo del parabrisas o remoción de la cámara de su soporte.
Hay además un aprendizaje interesante en un boletín técnico reciente de GM. La marca detectó reemplazos innecesarios de cámaras cuando la causa real estaba en otro lado, como alimentación de 12 V, comunicaciones, software, montaje incorrecto o problemas relacionados con el parabrisas. La instrucción es diagnosticar antes de condenar el módulo.
Ahí aparecen dos errores distintos que el taller tiene que evitar.
No calibrar cuando el procedimiento lo exige. Y cambiar una cámara cuando el problema no está en la cámara.
DATO PARA EL TALLERISTA
Antes de intervenir un parabrisas con una cámara frontal detrás, identificá qué sistema equipa el vehículo y consultá la información técnica correspondiente.
No des por hecho que necesita calibración. Pero tampoco des por hecho que no la necesita porque no apareció ningún testigo.
Y si después del trabajo aparece una falla, no condenes la cámara de entrada. Vidrio, soporte, montaje, alimentación, comunicaciones y software también pueden formar parte del diagnóstico.
El parabrisas sigue siendo un parabrisas.
Pero en algunos autos, el trabajo ya no termina cuando pegaste el vidrio.
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CAMBIASTE EL PARABRISAS. ¿CALIBRASTE LA CÁMARA? | MOMOTOR