Los vehículos conectados empiezan a cambiar una parte básica de la posventa. En algunos casos, el taller puede recibir información de una falla antes de que el auto llegue, identificar qué necesita y preparar la reparación. En Argentina, ese avance vuelve cada vez más importante una discusión que AFAC, FAATRA y FACCERA ya pusieron sobre la mesa: quién puede acceder a los datos necesarios para reparar.RAÚL ROSSI
17 de septiembre de 2026
Durante décadas, el proceso era bastante claro. El auto fallaba. Llegaba al taller. Se conectaba el scanner. Empezaba el diagnóstico.
Ese orden empieza a cambiar.
En Automechanika Frankfurt 2026, una de las conversaciones centrales del aftermarket fue justamente qué pasa cuando el vehículo se convierte en una fuente permanente de datos. Software, inteligencia artificial, diagnóstico remoto y autos conectados ocuparon un lugar propio dentro de una feria que reunió a más de 112.000 profesionales y 4.400 expositores de todo el mundo.
La pregunta ya no es solamente qué pieza necesita el auto.
También empieza a importar quién puede leer lo que el auto sabe.
EL DIAGNÓSTICO PUEDE EMPEZAR ANTES DE QUE LLEGUE EL AUTO
ZF mostró en Frankfurt una de las aplicaciones más concretas de este cambio.
En vehículos y flotas compatibles, el taller puede acceder remotamente a datos de diagnóstico y empezar a evaluar un problema antes de que el auto ingrese físicamente.
La información puede después integrarse con la planificación del servicio y hasta utilizarse para identificar el repuesto necesario, verificar disponibilidad y avanzar con el pedido.
No significa que desaparezca el diagnóstico en el taller. Significa que aparece una etapa nueva antes.
Un código, una condición de funcionamiento o determinada información registrada por el vehículo pueden empezar a viajar antes que el auto. Y eso puede cambiar algo tan cotidiano como recibir un turno. En lugar de que el vehículo llegue para recién entonces descubrir qué está pasando, parte del trabajo puede empezar antes.
TENER EL REPUESTO YA NO SIEMPRE ALCANZA
La evolución tiene otra cara.
Cuanto más depende un vehículo del software, de módulos electrónicos y de sistemas conectados, más importante se vuelve acceder a la información necesaria para intervenirlo correctamente.
El aftermarket mundial ya está discutiendo diagnóstico guiado por inteligencia artificial, mantenimiento predictivo, disponibilidad de piezas bajo demanda y acceso remoto a datos del vehículo. Fueron algunos de los ejes específicos tratados este año en Automechanika Frankfurt.
Entonces puede aparecer una situación nueva. El taller tiene el elevador. Tiene el scanner. Tiene al técnico. Incluso puede tener el repuesto.
Pero todavía necesita determinada información, programación o acceso digital para completar correctamente el trabajo.
El dato empieza a convertirse en otra herramienta de reparación.
ARGENTINA YA ESTÁ DISCUTIENDO QUIÉN PUEDE ACCEDER
Acá la discusión no empieza de cero.
AFAC, FAATRA y FACCERA impulsan en conjunto la iniciativa Derecho a Reparar, que busca garantizar que consumidores y talleres independientes puedan acceder a la información técnica, repuestos y herramientas necesarias para reparar sin restricciones injustas.
FAATRA planteó además explícitamente la necesidad de acceder a datos de software de los vehículos, justamente para que el taller independiente pueda seguir trabajando en igualdad de condiciones a medida que avanza la digitalización.
Y ahí lo que pasó en Frankfurt deja de parecer una discusión lejana.
Si el diagnóstico, la identificación de piezas y algunos procedimientos empiezan a depender cada vez más de datos generados por el propio vehículo, el acceso a esa información pasa a formar parte del mercado de posventa.
Durante mucho tiempo la discusión fue poder conseguir el repuesto. Después fue poder acceder a la información técnica. Ahora empieza a sumarse otra capa.
Poder hablar con el auto.
DATO PARA EL TALLERISTA
Que hoy tu taller no trabaje con diagnóstico remoto no significa que el cambio no te afecte.
Los vehículos que empiecen a incorporar estas tecnologías van a seguir envejeciendo y, tarde o temprano, también van a salir de las redes oficiales y llegar al taller independiente.
El desafío no va a ser solamente comprar otro scanner. Va a ser tener acceso a la información necesaria para usarlo.
Porque en la nueva posventa, saber reparar también va a depender de poder acceder al dato.
Anotate para recibir novedades y más directo a tu mail y ser parte de la comunidad MomotorME QUIERO SUSCRIBIR