LAS AUTOPARTES, LA EXCEPCIÓN EN UNA INDUSTRIA QUE SIGUE CAYENDO | MOMOTOR
MERCADO
LAS AUTOPARTES, LA EXCEPCIÓN EN UNA INDUSTRIA QUE SIGUE CAYENDO
La actividad metalúrgica argentina volvió a caer en septiembre y trabaja con apenas el 40,2% de su capacidad instalada. En medio de ese escenario, el segmento de autopartes relevado por ADIMRA mostró una mejora interanual del 1,9%. El dato sobresale por el contraste y pone el foco sobre un mercado que sigue teniendo movimiento incluso cuando la producción de vehículos nuevos retrocede.RAÚL ROSSI
20 de octubre de 2026
La foto general de la metalurgia sigue estando en rojo. En septiembre, la producción del sector cayó 3,3% frente al mismo mes de 2025 y acumuló una baja del 5,3% durante los primeros nueve meses de 2026. Al mismo tiempo, el uso de la capacidad instalada descendió al 40,2%, el nivel más bajo para un septiembre desde que ADIMRA comenzó su serie histórica en 2016.
Pero dentro de ese escenario apareció una excepción que toca directamente al sector automotor: mientras buena parte de las ramas metalúrgicas retrocedieron, Autopartes registró una variación positiva del 1,9% interanual.
UNA INDUSTRIA CON CASI EL 60% DE SU CAPACIDAD SIN UTILIZAR
El dato más preocupante del informe pasa por la capacidad ociosa. Un nivel de utilización del 40,2% significa, en términos simples, que casi el 60% de la capacidad productiva disponible del sector está sin utilizar.
Fundición fue uno de los rubros más golpeados, con una caída del 8,8%, seguido por Carrocerías y remolques, que retrocedió 7,6%. También quedaron en terreno negativo Bienes de capital, Equipamiento médico, Maquinaria agrícola y Equipos eléctricos.
En paralelo, el empleo metalúrgico cayó un 1,9% interanual. Elio Del Re, presidente de ADIMRA, vinculó el escenario con la debilidad de la demanda interna, la postergación de inversiones en bienes de capital y la menor contratación de equipos por parte de grandes industrias.
LA PARADOJA: CAEN LOS 0 KM, LAS AUTOPARTES RESISTEN
En semejante contexto, un crecimiento del 1,9% llama la atención. Y para entender por qué vale la pena mirar también lo que ocurre en las líneas de montaje de las automotrices.
En septiembre, las terminales agrupadas en ADEFA fabricaron 39.747 vehículos. Fue un 0,9% más que en agosto, pero un 15,6% menos que en septiembre del año pasado. Es decir: mientras la producción de vehículos nuevos retrocede con fuerza, una parte de los fabricantes metalúrgicos de autopartes consiguió crecer.
Una posible explicación está en la posventa y el mercado de reposición. La demanda de autopartes no depende solamente de los vehículos que salen de una terminal. También existe un enorme parque circulante que necesita mantenimiento, reparación y reemplazo de componentes a medida que acumula años y kilómetros. Frenos, piezas de suspensión, componentes del tren delantero, escapes y otros elementos de desgaste tienen una vida mucho más larga en el mercado que el momento en que se fabrica el auto.
A esto se suma el frente externo. Las exportaciones de vehículos alcanzaron las 28.213 unidades en septiembre, un 6,8% más que un año atrás, algo que también puede sostener la actividad de aquellos proveedores integrados a cadenas de producción destinadas al exterior.
No alcanza para afirmar que esos factores expliquen por sí solos el crecimiento del 1,9%, pero ayudan a entender por qué la evolución del negocio autopartista no necesariamente tiene que copiar exactamente la curva de producción de vehículos.
NO SON TODAS LAS AUTOPARTES
Hay una aclaración importante antes de leer ese 1,9% como una señal para toda la industria.
ADIMRA mide actividad metalúrgica. Por lo tanto, el indicador de Autopartes representa a empresas y procesos comprendidos dentro de ese universo, pero no a la totalidad de la cadena autopartista argentina.
El sector automotor también utiliza componentes plásticos, caucho, neumáticos, electrónica, productos químicos, mazos de cables y muchas otras piezas que no necesariamente forman parte de esta medición. El número sirve entonces para seguir el comportamiento de una porción relevante de los fabricantes vinculados al automóvil, pero no significa que toda la industria autopartista argentina haya crecido 1,9%.
RESISTENCIA, TODAVÍA NO RECUPERACIÓN
El dato positivo adquiere importancia por el contexto, pero todavía es demasiado pronto para hablar de una recuperación.
Con la actividad metalúrgica general cayendo, niveles muy bajos de utilización de las fábricas y una producción de vehículos 15,6% inferior a la del año anterior, ese 1,9% muestra sobre todo que algunos eslabones de la cadena automotriz pueden comportarse de manera diferente al resto de la industria.
La posventa y la reposición tienen una característica particular: un vehículo puede dejar de producirse, cambiar de dueño o pasar muchos años fuera de garantía y aun así seguir necesitando piezas para continuar circulando. Si la mejora de las autopartes metalúrgicas se repite durante los próximos meses, empezará a marcar una tendencia más clara. Por ahora, es una señal de resistencia dentro de una industria que sigue trabajando muy por debajo de su capacidad.
PARA TU NEGOCIO
Un parque que envejece significa más vehículos que necesitan seguir funcionando durante más tiempo. Y ahí ganan peso el mantenimiento, la reparación y el recambio de componentes.
Para un taller o una repuestera, el dato sirve para mirar dónde está la demanda: conocer qué vehículos circulan en tu zona, anticipar cuáles son los trabajos más frecuentes y tener bien aceitado el acceso a repuestos de alta rotación puede ser más útil que mirar solamente qué modelos nuevos están llegando al mercado.
Porque el negocio de un auto no termina cuando deja el concesionario. Para la posventa, muchas veces ahí recién empieza.
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